27 dic. 2015

La lápida sepulcral de los marqueses de Las Navas. El marqués de Las Navas vs los comuneros de Castilla

Las Navas del Marqués. Convento dominico de Santo Domingo y San Pablo
Siglo XVI.  conectado por medio de una galería subterránea al castillo
enlace con "índice de artículos de Jose Antonio Bru Blog"
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     La lápida sepulcral de los marqueses de Las Navas, robada al pueblo de Las Navas

Un viejo y lamentable robo que nunca se ha querido resolver en aras a miedos y revanchas del pasado.  Es hora de superar un enorme trauma colectivo.

Lápida sepulcral de bronce de Pedro
Dávila y Zúñiga, 1492-1567, y su esposa
María Enriquez de Córdoba fallecida en 1560.
El sepulcro se instaló bajo el altar del
convento de Santo domingo y San Pablo.
Hoy la losa está en el Museo Arquieológico
de Madrid,  foto de Javier Bru Peral
La lápida de la tumba de los marqueses de Las Navas posee el gran valor añadido de ser una de las primeras obras artísticas en bronce realizadas en España.
El arte de esculpir en bronce era una quimera en  la civilización europea hasta finales del siglo XV. El Renacimiento, marcado en el norte italiano, potenció la escultura y propulsó los trabajos con la citada aleación metálica.

El el siglo XVI no se tilizaba el bronce en España. Felipe II para su monasterio de El Escorial contrató al taller con más prestigio en trabajos en bronce, el de Leone Leoni, 1509-1590.  y su hijo Pompeo Leoni, 1533-1608. Padre e hijo ya habían esculpido en bronce la magna escultura "Carlos V dominando el furor", obra que no vio terminada el emperador.
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El marqués de Las Navas era el preceptor de Felipe II. Las Navas está ubicada muy próxima a El Escorial. Los Leoni obtuvieron un trabajo extra forjando la lauda de los primeros marqueses de Las Navas. Como el cliente era de primera calidad y la obra a realizar muy grande, Pompeo fijó su residencia en la corte española, por lo que es presumible aventurar que el diseño de la lápida de los marqueses fue una tarea conjunta de los dos Leoni, mientras que su ejecución correspondería a Pompeo.

Incluso en el siglo posterior, fueron pocas las obras de arte en bronce encargadas por españoles. La estatua a caballo de Felipe III la comenzó Jean Boulogne y la terminó Pietro Tacca, quién también recibió el pedido de esculpir la de Felipe IV a caballo, realizando Galileo Galilei el cálculo técnico del conjunto escultórico. La escasez de obras artísticas en bronce en España durante el reinado de la Casa de Habsburgo resalta el valor de la pionera lápida sepulcral de los marqueses de Las Navas.

El julio de 1936, Julio Mangada se presentó en Las Navas y requisó  la lápida sita en el interior del herreriano convento dominico de Santo Domingo y San Pablo, sin la oportuna colaboración de la voluntad popular y sin el preciso permiso oficial. Mangada sólo demostró un desprecio inaudito por los naveros, su cultura y su patrimonio, amén de por sus vidas. ya que asesinó a más de veinte  naveros durante las pocas horas que circuló por Las Navas.

La hipótesis de que Mangada realizó el robo para salvar la lápida a las hogueras iconoclastas del Ejército Republicano es pueril; su divulgación, perniciosa. Hoy, este débil argumento es considerado como un grave insulto a la Segunda República y a su ejército. Lo convencional es que las obras de arte se roben, perdón se requisen, al enemigo: ¿es que Mangada consideraba Las Navas como feudo del enemigo?  

Las Navas del Marqués. Castillo del marqués de
Las Navas. Durante la segunda mitad del siglo XX
se añadió una edificación lateral y se instaló un tejado
Ahora y desde hace tres cuartos de siglo, el alcalde de Las Navas tiene la noble y elemental misión de rescatar la lápida que se llevó Mangada; ya que a la fecha de hoy, el conformismo oficial navero y la ausencia de personas capaces de catalogar la falacia cometida y que deseen acabar con la insólita situación,  se ha impuesto a cualquier iniciativa positiva, si es que ha existido alguna.

Además: cómo Las Navas permite que siga vigente una acción realizada por Mangada.  El robo del bronce es simultáneo a   los asesinatos de naveros en el río Cofio! Bien "aprovechado", repito, estuvo el brevísimo tiempo de estancia de Mangada en Las Navas. Su columna permaneció allí algunas semanas, pocas.

Las libertades y derechos que conlleva nuestra democracia tienen que valer para que se reintegre la justicia, y la lápida a su dueño, el pueblo de Las Navas!. Además. la lauda  artística  en gran estado de conservación de la segunda mitad del siglo XVI no tiene nada que ver con un Museo Arqueológico, aunque éste fuese abulense, castellano.

La villa abulense de Las Navas del Marqués tiene que recuperar con la lápida, no ya el protagonismo que obtuvo durante los siglos mejores de España, sí al menos una consideración de respeto, de logrado orgullo y suficiente dignidad.
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Semblanza  histórica del pueblo navero bajo la impronta del Habsburgo  Carlos I
El marqués de Las Navas  vs  los comuneros de Castilla

 Juan Padilla, Juan Bravo y Maldonado
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Los comuneros de Castilla Padilla, Juan Bravo y Maldonado
en el patíbulo, allí son decapitados.
óleo de Antonio Gisbert´. Congreso Diputados, Madrid
Carlos I otorgó en 1533 el título de Marqués de la Navas a Pedro Dávila y Zúñiga, III Conde del Risco, por ayudarle en la guerra y no alinearse con los comuneros de Castilla y sus pretensiones de recuperar libertades y derechos que el Habsburgo, graciosamente, había suprimido, a la vez que utilizaba el patrimonio castellano con fines lúdicos en favor de los flamencos y para el logro de sus ambiciones imperiales, pues las "requisas" de Hernán Cortés en México llegaron a poder del Habsburgo  más tarde.
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De esta manera, varios siglos de encomiables esfuerzos quedaron borrados por un rey extraño y sus asesores-amigos flamencos, provocadores de enormes gastos y elevados a altos cargos por Carlos, mofándose de Castilla, de Aragón, de España.
La España unida con el consentimiento de sus pueblos bajo el reinado de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, pasó a quedar sometida por el poder y las armas de su nieto Carlos de Gante
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Carlos I, los comuneros, Adriano de Utrect y Villalar
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Castilla,. estandarte oomunero
Carlos,  el 14 de marzo de 1516 se había autoproclamado rey de un trono que no le correspondía ocupar hasta 1520, al cumplir los 20 años. 
En octubre de 1517, Carlos llegó a España con un séquito de sus colaboradores flamencos. El 7 de febrero de 1518, Carlos juró los fueros y libertades de Castilla, venciendo con el juramento y su actitud  las reticencias castellanas, que a su vez juraron lealtad a Carlos, acordándose que la legalidad  en el reino comprendiese el cese de nombramientos de altos cargos a extranjeros y la salida de oro castellano al exterior.
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En noviembre de 1517, el enorme nepotismo de Carlos I había otorgado a su amigo William Croÿ de 20 años al arzobispado de Toledo, sucediendo al cardenal Cisneros como Primado de España. Croÿ, un muchacho que había sido confirmado  arzobispo gracias a la mediación ante el papa León X, que coronaría como emperador a Carlos, Carlos V, el 22 de octubre de 1520.
Adriano de Utrecht, que ya ejercía como Inquisidor de Aragón, fue nombrado Inquisidor General en 1518, siendo a continuación elevado a cardenal y obispo de Tortosa, en el camino de ser, en 1522, el papa Adriano VI.

Carlos I y Felipe II, óleo barroco del XVII
de Antonio Arias Fernández
El 25 de abril de 1520, Carlos, debido a sus largas ausencias, nombró regente o Gobernador del Reino a Adriano de Utrecht. El malestar por este indebido e ilegal nombramiento se sumó a la iniquidad realizada en Toledo y al descontento por las ilegales prohibiciones de conciertos entre ciudades y la elevada subida de impuestos recaudados para pagar las gestiones y sobornos realizados por Carlos para conseguir ser investido emperador. Desde Santiago a las ciudades jienenses las protestas y revueltas, iniciadas en Toledo, estuvieron al orden del día. El 1 de septiembre la reina Juana nombró a Juan Padilla capitán del Ejército. de Castilla.
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El Habsburgo perjuro colmó sus ambiciones situadas fuera de España, conseguidas con la sangre y el patrimonio de los españoles, tanto es esos años como en posteriores, pero no siendo suficiente el dinero confiscado para sus sobornos y el pago del ejército necesario para sojuzgar Flandes, se endeudó con los banqueros judíos, destacando entre éstos Jacobo Fugger. Su hijo Felipe II continuó con este modelo irracional de política y economía, basado en las requisas que se realizaban en Hispanoamérica y en la explotación minera allí realizada con mano de obra semiesclavizada. Con el oro y plata conseguido se pagaba a los Tercios, los intereses de los créditos y se enriquecía a piratas y a corsarios ingleses. Los Tercios combatieron en Centroeuropa y Flandes, donde sus habitantes no entendían por qué tenían que doblegarse a los deseos y dictámenes imperialistas de Carlos, y su descendencia, avalados con los aceros de sus soldados profesionales. Y eso que Carlos empleó allí una fortuna en edificios y arte.
Caballería de los Comuneros, ilustración
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Los enfrentamientos armados entre los castellanos y las huestes imperiales fueron constantes, hasta la derrota final de los comuneros en Villalar, el 23 de abril de 1521. Adriano de Utrecht ejecutó con vileza a los líderes de Castilla: Juan Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado y castigó con dureza a todos los defensores de los fueros castellanos.
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Los naveros que ya habían ofrecido su sangre para apoyar al Señor de Las Navas en su lucha a favor de Fernando de Aragón e Isabel contra Juana de Castilla, con lo que su señor fue nombrado I Conde del Risco, de nuevo combatieron en una causa en la que no tenían nada que ganar ni defenderse de agresiones, pues los castellanos eran los agredidos y Carlos I y su conde del Risco, entre algún otro, eran los agresores.
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Los comuneros perdieron y murieron en batalla o fueron ejecutados con vileza. Perdió Castilla que marcó una trágica pirueta, iniciando un rápido declive que la transformó de ser, posiblemente, la primera potencia del orbe a convertirse en tierra estéril de hombres, cultura y ciencia. Sólo permaneció un siglo escaso el fulgor de centurias anteriores.
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Los naveros obtuvieron el "privilegio" de contemplar cómo con su sufrimiento y sangre en combates, su señor había realizado una gran escalada social en sólo medio siglo, pues su "prohombre" no sólo fue designado marqués sino también pasó a ser considerado como el más directo y fiel servidor de Carlos I  y, luego, de su hijo Felipe II. siendo su preceptor y Primer Mayordomo del Reino.
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Carlos I y el banquero Jacobo Fugger, óleo Alberto Durero
El hermano menor de Pedro, Luis Dávila y Zúñiga guerreó  en Túnez en 1535. Luchó contra la Liga de Esmalcalda con el grado de Capitán General de Caballería en la guerra motivada por la intolerancia religiosa de Carlos. V.  Y estuvo al lado del emperador en Mühlberg,. Llegó a ser Comendador Mayor de la Orden de Alcántara y embajador en Roma, el cargo exterior de mayor responsabilidad en aquellos días.
El II Marqués de Las Navas, Pedro Dávila y Córdoba, también gozó de la amistad y confianza de Felipe II, alcanzando los cargos de Contador Mayor del Reino y embajador de España. sucedió a su padre en 1567.
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También el pueblo navero se esforzó en trabajar para que con rapidez en sus lares se alzara un castillo-palacio y un convento dominico.
Es posible que la lealtad de Pedro y Luis Dávila y Zúñiga, y algún otro noble, con el Habsburgo y su deslealtad con Castilla cambiase el rumbo de España, y por tanto, de Europa.
Pedro Dávila y Córdoba
 atribuido a Antonio Moro
Los naveros, que estuvieron abocados a combatir con tal señor contra los derechos y libertades de los castellanos. Los naveros que trabajaron para edificar y mantener castillo y convento. Los naveros que contemplaron cómo años después los señores abandonaban Las Navas para residir en lugares más placenteros en los aledaños de la monarquía, bien se merecen que se les restituya la obra en bronce que habían conservado durante casi cuatro siglos, y que Mangada robó en su fugaz y trágico paseo por Las Navas.
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Entre los años 1520 y 1522 las clases gremiales y medias de los Reinos de Valencia y Mallorca, con parecidos desafueros sufridos, siguieron similar destino al padecido por los comuneros castellanos bajo la impronta del emperador Carlos V Habsburgo o Carlos I de España.. Lamentables sucesos conocidos por la Guerra de las Germanías. .
Años después, Felipe II pleno de soberbia y rencor cercenó los derechos de Aragón. Y el primer Borbón realizó lomismo con Cataluña por defender el derecho legal a ocupar el trono de España.

La gran y singular España forjada por los Reyes Católicos quedaba destrozada y sojuzgada por Casas extrañas.
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Enlace con "La Casa de Habsburgo española"
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2 comentarios:

Emilio Iturmendi dijo...

Muy interesante Jose : Feliz Año Nuevo

Un abrazo Emilio

Emilio

Jose Antonio Bru dijo...

No es mi intención criticar a los alcaldes de Las Navas, el actual y los anteriores, por no intentar con criterio recuperar la robada lauda sepulcral de los marqueses de Las Navas.

Mi deseo se alinea con la de los naveros que desean que Las Navas figure por algo más que por un turismo cada vez más de paso y vulgar y por la leche, que aprecio se está convirtiendo en mala.

Jose Antonio Bru