3 mar. 2010

Emilio Castelar y Émile Zola. "El rasgo" y "Yo acuso"

Alfred Dreyfus, Consejo de Guerra
en  Le Petit Journal
Emilio Castelar
El artículo de Émile Zola: "Yo acuso", "J'Accuse", es famoso incluso fuera de las fronteras francesas. Por el contrario, "El rasgo" de Emilio Castelar, escrito cuatro décadas antes y con grandes similitudes al de Zola, por sus características y consecuencias, es ignorado fuera de España y poco conocido en nuestro país.
.
........................ ... .          .........  .Prim. Castelar y "El rasgo"
.
Ramón María  Narváez
El gaditano Emilio Castelar y Ripoll y el reusense Juan Prim (Joan Prim i Prats) fueron unas figuras políticas que tanto la monarquía como la dictadura del general Francisco Franco no les recordó como se merecían. Incluso hoy en día, con la democracia, sucede lo mismo. Prim por ser un militar golpista y el máximo responsable de la defenestración de Isabel II, por intentar eliminar la arraigada esclavitud y la situación política existente en las colonias y por instaurar la Casa Saboya en el trono (1). Castelar por ser un hombre que sin proceder de la nobleza o las milicias se rebeló, al igual que Prim, contra el caciquismo, la esclavitud en Cuba y Puerto Rico y la cobardía y engaño que regía en la España de aquellos años, inmersa en continuas y estúpidas guerras civiles: guerras dinásticas, guerras conocidas, y mal llamadas, como carlistas (2). Además, Castelar era de pensamiento republicano.
Ambos salieron malparados de la política. Mucho peor Prim, asesinado por políticos que veían peligrar sus intereses bastardos: unos fueron instigadores, otros perpetraron el crimen (1).
.
                                                                   Emilio Castelar
.
Emilio Castelar había fundado el periódico "La Democracia". En él publicó un artículo, "El rasgo", en la última semana de febrero de 1865, denunciando que los terrenos comprendidos entre la fachada trasera de lo que hoy es el Museo del Prado y la valla del Retiro formaban parte del Patrimonio Nacional y no del Patrimonio Real, pues Isabel II había procedido como si fuese pertenencia suya al venderse el gran solar para edificar sobre él. Este artículo fue la continuación decisiva del publicado el 21 de febrero, titulado "¿De quién es el Patrimonio Real?"
.
Debido al artículo, el gobierno del general Ramón María Narváez destituyó a Castelar de su cátedra de Historia Crítica y Filosófica de España en la Universidad Central de Madrid. Destitución que se extendió al rector, Juan Manuel Montalbán, y a los catedráticos que se habían solidarizado con Castelar.
Isabel II de España
Una manifestación protagonizada por estudiantes y profesores que no estaban de acuerdo con los despidos fue reprimida con especial dureza por el ministro de Gobernación, Luis González Bravo, conforme a las instrucciones exigidas por Narváez, en la noche del 10 de abril de 1865, la conocida como "Noche de San Daniel". La Puerta del Sol madrileña fue testigo de los catorce asesinatos cometidos por las fuerzas del orden. Además, se contabilizaron doscientos heridos graves.
El clamor popular logró que Narváez dimitiese, siendo sustituido por el general Leopoldo O`Donnell (3). De esta forma, el poder creyó haber solucionado la gravísima tropelía cometida.
A consecuencia de su pensamiento y los sucesos acaecidos, Castelar tuvo que huir de España. Pronto regresó, cuando Isabel II fue destronada en 1868.
Castelar llegó a ser el cuarto y último presidente de la Primera República. Un golpe de Estado consumado por el general Manuel Pavía, que desalojó el Parlamento el 3 de enero de 1874, acabó con la efímera República y recondujo a los españoles a la senda del caciquismo y los intereses bastardos en América y Filipinas bajo la dirección de Antonio Cánovas del Castillo, secundado por Práxedes Mateo Sagasta y Francisco Romero Robledo. Los tres fueron los motores de la Restauración de la Casa Borbón y los responsables de la "especial" política realizada en el último cuarto del siglo XIX.
.
............................  . . ........ ...  Émile Zola y "Yo acuso"
.
En 1894 un Consejo de Guerra francés condenó a perpetuidad en la prisión existente en la isla del Diablo, en Guayana, al capitán de origen judío Alfred Dreyfus acusado de espiar en favor de Alemania. Las pruebas aportadas sólo fueron circunstanciales, y pronto se comprobó su falsedad.
Indagaciones posteriores descubrieron al espía que había robado los documentos, fue el comandante de Estado Mayor de origen húngaro Ferdinand Walsin Esterhazy. Se le juzgó. Sin embargo, el 11 de enero de 1898 fue absuelto por el Consejo de Guerra pertinente.
Émile Zola, que ya había escrito varios artículos relativos al juicio en el diario "L'Aurore", el 13 de enero de 1898 publicó el fundamental "J'Accuse", "Yo acuso". Consistía en una carta abierta al presidente de la Tercera República, Félix Faure.
Ayudado por Georges Clemenceau, por entonces colaborador en el periódico, Zola vio publicado su artículo en la primera página de una edición especial  que lanzó a la calle 300.000 ejemplares.
.
El artículo constaba de doce párrafos; todos comenzaban con "yo acuso". En él se implicaba en el espionaje y su encubrimiento a altos cargos militares; entre ellos al jefe del Estado Mayor, general Boisdeffre que "habrá cedido a su pasión clerical". Zola explicó. "Espanta la terrible claridad que arroja sobre aquel antro (el Estado Mayor) el asunto Dreyfus, el sacrificio humano de un infeliz, de un puerco judío" .... "¡Ah!, que gran barrido debe hacer el Gobierno republicano en esa cueva jesuítica".
Faure condenó a Zola a doce meses de cárcel y a pagar una multa de 3.000 francos, que se convertían en más de 7.000 al considerar los gastos. Pero Zola logró huir a Gran Bretaña.
.
En febrero de 1899 Faure murió de manera indigna. Su sucesor, Émile Loubet, ordenó reabrir el juicio. Sin embargo, la institución militar era tan poderosa como terca, por lo que Dreyfus fue condenado de nuevo; esta vez con atenuantes.
Loubet, el 18 de septiembre de 1899, indultó a Dreyfus. Tanto él como Zola pudieron regresar a Francia. Dreyfus fue rehabilitado y con el grado de teniente coronel combatió en la Gran Guerra.
El caso Dreyfus contribuyó en gran medida a la separación de intereses entre el Estado y la milicia, y fue el punto de partida del proceso que comenzó en 1902 y se cerró el 8 de diciembre de 1905 con la "Ley Francesa de Separación de la Iglesia y el Estado".
Francia en ese crucial 1898 encontró el camino para huir de la corrupción, alejando la política de intereses religiosos y militares y modelando un Estado moderno y liberal.
.
Alfred  Dreyfus
España, por el contrario, no se enfrentó con sus fantasmas decimonónicos. Pronto se olvidaron las circunstancias y consecuencias de la publicación de "El rasgo" y el asesinato de Prim. Los aires de libertad, justicia y progreso quedaron enmarcados entre esas dos fechas y fueron barridos a continuación. El debido castigo a tantos desatinos estaba próximo.
El año 1898 fue el año del Desastre, del desastre nacional español originado y desarrollado por la ineptitud, intereses  ilícitos, cohecho, prevaricación y soberbia de los políticos.
No obstante, tampoco se aprendió con el Desastre, no se reaccionó, se continuó igual, con los caciques y su capitalismo autoritario y antisocial, con una monarquía manejada y con el influyente y fracasado militarismo. España estaba abocada a descarrilar en 1936. Y así sucedió  (4).
............................................................................
............................................................................


Alfred Dreyfus  y su juicio
.
Emile Zola, óleo de Edouard Manet
.
(2) Navarros, vascos, catalanes, castellonenses y otros muchos españoles se sublevaron para defender la legalidad sucesoria en España. Cuatro guerras, las guerras carlistas, sufrió España. Triste repetición de la guerra de Sucesión. En ambas ocasiones la justicia salió malparada. Estas guerras fomentaron con toda lógica el sentimiento separatista en Cataluña y País Vasco. El tema es: en el siglo XIX, las clases medias y altas españolas deseosas de la legalidad dinástica fueron burladas y derrotadas por los intereses del "especial" centralismo existente.

En la actualidad, la parte de sociedad vasca que desea el separatismo, que asesina para ello sin la debida contrapartida oficial, es la que se autocalifica levantando el puño cerrado. Esta minoría no tiene nada que ver con la sociedad vasca de clase media y alta representada en aquel siglo XIX por Santiago Arana, defensor con su patrimonio y esfuerzo de la legalidad dinástica en España que se había burlado; al igual que los combatientes carlistas: por Dios, la patria (España) y el rey, el rey legal.
Carlos VII, óleo de José Cusachs
.
El gran desasosiego y desorden que existía en España se reflejó en las "guerras cantonales" durante 1873 y principio de 1874. Pequeñas regiones españolas, incluso ciudades, deseaban no sólo una federación, sino la separación del Estado. Destacaron las sublevaciones de Cartagena, sobre todo, y Málaga, Valencia, Salamanca, Sevilla, Castellón etc. Manuel Pavía pacificó Andalucía y Arsenio Martínez Campos: Levante.
Se llegó a una situación tal que Jumilla declaró la guerra a Murcia.
Debido a la esperpéntica situación política, Nicolás Salmerón, tercer presidente de la Primera República, abandonó el cargo con estas palabras: "Este país no tiene arreglo, que lo gobierne su padre".
.
(3) Es un insulto a la razón que Narváez sea tachado de moderado, cuando fue el represor brutal de las manifestaciones estudiantiles de 1848, con motivo de la publicación de "El Manifiesto Comunista", y de la "Noche de San Daniel".
.
Fotografías de cabecera:
-Consejo de guerra a Alfred Dreyfus, en grabado de "Le Petit Journal".
-Emilio Castelar
Fotografías en orden descendente:
-El general y político Ramón María Narváez
-Gobierno Provisional o primer gobierno del Sexenio Revolucionario (1868-74) por la izquierda.: Laureano Figuerola, Manuel Ruiz-Zorrilla, Práxedes Mateo Sagasta, Juan Prim, Francisco Serrano, el almirante Topete, López Ayala, Romero Ortiz y Juan Álvarez Lorenzana.
-Isabel II
-Alfred Dreyfus degradado
-Felix Faure muere en el Elíseo estando acompañado por su amante. 16 febrero 1889
-Alfred Dreyfus
-Émile Zola, en óleo de Édouard Manet
-Carlos VII Borbón, por el retratista de temas militares José Cusachs Cusachs
-Emilio Castelar
.